En la América precolombina, la chía era una de las plantas más importantes en la agricultura, junto al maíz y el frijol.

De ella se consumen las semillas, enteras o molidas, proporcionando un alimento de gran valor nutritivo.

Tiene el nivel de Omega 3 más alto que se conoce, por lo que es una alternativa saludable a los aceites de pescado.

Ingerir diariamente una porción de estas semillas, asegura una piel elástica, retrasa el envejecimiento y los achaques de la vejez.

No menos importante es su ligero efecto laxante, ideal para casos de estreñimiento crónico.

Chía

Las semillas de chía poseen un alto contenido de Omega 3, esencial para el buen funcionamiento del organismo.

Nombre científico de la chía

Salvia hispanica.

Nombres comunes

Salvia hispánica, tlacote, chian.

Partes de la planta utilizadas

Semillas.

Composición

Mucílago, proteínas, aceite, Omega 3, vitaminas, minerales.

Acción farmacológica

Laxante, antiinflamatorio, antienvejecimiento.

Indicaciones

Estreñimiento, artritis, inflamación intestinal, estrías, arrugas, diabetes, hiperglucemia.

Contraindicaciones

No se conocen.

Modo de empleo

Para el estreñimiento, poner dos cucharadas soperas de semillas de chía en un gran vaso de agua toda la noche. Tomar la mañana siguiente en ayunas y beber mínimo 2 litros de agua durante el día.

Para las demás indicaciones, se prepara igual pero se añade una pieza de fruta o su jugo y se pasa todo por la licuadora.

Plantas similares

Lino, onagra, malva, girasol, zaragatona.

Remedios naturales

Artículos básicos