Cómo secar y conservar las plantas medicinales

Te voy a enseñar cómo secar y conservar las plantas medicinales para que obtengas todos sus beneficios, y de paso reduzcas el gasto farmaceútico.

Las plantas medicinales se obtienen a día de hoy en su mayor parte de cultivos alrededor del mundo.

Pero todavía existen regiones en donde es posible encontrar plantas medicinales silvestres.

Antes de lanzarse al campo a buscar, es importante informarse de si existe alguna ley que prohíba recolectarlas o están en peligro de extinción en esa zona.

Lo ideal sería disponer de un huertito con nuestras propias plantas, y si no es posible, al menos unas macetas con las que más nos gusten.

Cómo secar y conservar las plantas medicinales

Para conservar las plantas medicinales con todas sus propiedades y que no se pudran, es imprescindible secarlas correctamente.

Cómo secar y conservar las plantas medicinales

Recolección

Por puro sentido común, y también por cuestiones de ética, no debemos arrancar o cortar las plantas silvestres enteras. Eso queda reservado a las plantas cultivadas. Lo recomendable es cortar una flor de una planta, unas ramitas de otra y así. De esta manera, otras personas podrán disfrutar de esas plantas y nosotros mismos al año siguiente.

El mejor momento para recolectar las plantas medicinales es un poco relativo. Depende de en qué parte del mundo nos encontremos, del clima y qué parte de la planta se utiliza.

Como norma general, durante la floración es cuando mayor cantidad de principios activos contienen. Es pues el tiempo para cortas las flores, hojas o la planta al completo.

Cuando necesitemos la raíz, hay que esperar al segundo año de edad de dicha planta para que sea más efectiva. Cortar las raíces en otoño.

Para las plantas en las que la parte útil sea la corteza, esperaremos a que llegue la primavera para cortar un trozo, cuidando de no dañarlas.

El fruto, como es obvio, cuando esté disponible.

Secado

Aquí igual hay que hacer una distinción dependiendo de la parte a secar.

  • Flores, hojas o planta completa. Se atan en un manojo y se cuelgan boca abajo en una cuerda de las de tender ropa, como se ve en la imagen de arriba. El lugar debe tener buena ventilación y estar a la sombra. Dejarlas secar de 3 a 4 semanas. Ejemplos de flores serían las de manzanilla y saúco, hojas de albahaca y rooibos, y plantas completas de dulcamara y matricaria.
  • Raíces (eleuterococo, helenio), cortezas (mahonia, lapacho) y frutos (lino, sabal). Si pudiéramos disponer de 2 marcos de madera iguales con malla metálica o tela de algodón, sería perfecto. Se cortan las raíces en láminas, las cortezas en trozos pequeños y los frutos se dejan enteros. Se colocan en uno de los marcos y se tapan con  el otro. Durante 1 mes en lugar ventilado y a la sombra.

Conservación

Cuando estemos seguros de que las plantas se han secado por completo, podemos proceder al envasado. Para ello nos serviremos de frascos de cristal de mermelada o similares, perfectamente  limpios y secos.

  1. Se introduce poco a poco la planta, apretando ligeramente para sacar parte del aire, pero que quede suelta. Llenarla hasta el borde y poner la tapa.
  2. Guarda los frascos en la parte baja de los armarios de cocina o despensa que es la zona más fresca. Si no hay puerta para que estén en la oscuridad, tápalos con un trapo o caja de cartón.

Observaciones

En general, las plantas medicinales bien conservadas mantienen sus propiedades durante 1 año. Pasado ese tiempo, es preferible tirarlas y recolectar otras frescas.

Ahora que ya sabes cómo secar y conservar las plantas medicinales, te recomiendo el artículo 10 plantas medicinales para tu botiquín natural, para que prepares el tuyo.

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