Roble

El roble es un árbol ampliamente distribuido, que llega a alcanzar los 40 metros de altura. Pueden vivir varios cientos de años e incluso se encuentran ejemplares milenarios. Su fruto es la bellota, muy parecida a las de las encinas en forma y tamaño. En fitoterapia se utiliza la corteza en decocción.

Tratamiento natural para el herpes labial

Vamos a realizar un tratamiento natural para el herpes labial con plantas medicinales con reconocidas propiedades antivirales. Se trata de una crema con base de vaselina, que protege el herpes de agresiones externas, y al mismo tiempo combate la infección. El herpes suele aparecer durante la infancia y adolescencia.

Cómo tratar la otitis con fitoterapia

Por email me preguntaron si sabía cómo tratar la otitis con fitoterapia.

Realmente no hay muchas plantas medicinales a las que se les atribuya la propiedad de mejorar la otitis.

Aunque en principio nos pueden servir plantas con propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.

Pero hay que escoger con cuidado cuales vamos a utilizar, ya que no queremos provocar un daño mayor en el oído.

Shiitake

El shiitake, que en japonés significa hongo del árbol shii, es un hongo de origen asiático muy apreciado en cocina y medicina china.

Debido al creciente interés en este hongo, el shiitake se cultiva actualmente por todo el mundo.

Es conjuntamente con el reishi, los dos hongos más importantes en medicina alternativa.

Los veganos conocen el shiitake por contener cierta cantidad de vitamina D.

Gordolobo

El gordolobo es una planta que se encuentra distribuida por todo el mundo, excepto en oceanía.

Prefiere terrenos secos y valles sin cultivar, laderas y bordes de caminos.

Es una planta que llega alcanzar los 1.5 a 2 metros de altura.

Sus hojas de gran tamaño poseen una vellosidad aterciopelada.

Eleuterococo

El eleuterococo es una planta de origen asiático, concretamente de la zona de Siberia, por lo que se conoce también como ginseng siberiano.

Y es que posee propiedades muy similares al ginseng: es un adaptógeno y estimulante general, cualidades que no abundan en las plantas.

Esto lo hace muy recomendable para épocas de estrés y agotamiento físico y mental.

La raíz es la parte que contiene las sustancias interesantes para la fitoterapia.

Drago

El drago es un árbol centenario que se encuentra en zonas áridas del mediterráneo, principalmente en las Islas Canarias, Marruecos y otros países africanos.

Su crecimiento es muy lento, llegando a tardar de 10 a 15 años en alcanzar su máxima altura.

La parte usada en fitoterapia es el látex extraído mediante incisión en la corteza, que al contacto con el aire adquiere una tonalidad rojiza, de ahí que se le conozca como sangre de Drago.

Lapacho

El lapacho, también conocido como Pau d’arco, es un árbol nativo de América, donde crece desde el norte de Argentina hasta México.

Actualmente se distribuye principalmente en Bolivia y el noroeste argentino. Prefiere suelos arenosos y húmedos.

Sumamente distintivo por sus vistosas flores rosadas, que aparecen cuando aún se encuentra desprovisto de follaje a finales del invierno.

Su madera se aprovecha en construcción, y a la infusión de su corteza se le atribuyen propiedades medicinales.

Astrágalo

El astrágalo es una planta de flores perteneciente a la familia Fabaceae.

Muy utilizada en la medicina tradicional china, forma parte de las 50 hierbas fundamentales de la misma.

Florece durante el verano, produciendo semillas al principio del otoño.

Las flores son hermafroditas, y son polinizadas por abejas y otros insectos voladores.

Crece bien en terrenos de composición alcalina y sus raíces fijan el nitrógeno a la tierra.

Melisa

La melisa es una hierba perenne de la familia de las lamiáceas, nativa del sur de Europa y de la región mediterránea.

Apreciada por su fuerte aroma a limón, se la utiliza en infusión como tranquilizante natural, y su aceite esencial se aprovecha en perfumería.

Crece de forma silvestre en prados húmedos, claros de bosque, a la vera de los ríos o en setos y campos cultivados, sobre suelos ricos en materia orgánica.

Requiere suelos arenosos, bien drenados, y no necesita demasiado sol.