Pasta dental de plantas y arcilla blanca

Independientemente de si la mala fama que tiene el flúor está justificada o no, y ante la duda, es preferible prescindir de los productos que tienen ese ingrediente.

Existen en el mercado productos muy buenos que no contienen flúor ni otros ingredientes tóxicos.

Pero si eres de esas personas a las que les gusta hacer sus propios productos naturales, esta pasta dental de plantas y arcilla blanca es muy fácil de preparar.

Pasta dental de plantas y arcilla blanca

Una buena higiene dental es imprescindible para salvaguardar las piezas dentales y evitar caries y otros problemas.

Pasta dental de plantas y arcilla blanca

Qué necesitamos

  • 100 gramos de arcilla blanca de calidad (sin arena).
  • Un puñado de tomillo fresco.
  • Un puñado de hojas frecas de menta o hierbabuena.
  • Una cucharada de semillas de anís (opcional).
  • Un mortero.
  • Un frasquito de cristal hermético.

Preparación

  1. Mezcla las plantas homogéneamente, cortando en trozos el tomillo si fuera necesario.
  2. Agrega una cucharada de esa mezcla al mortero.
  3. Añade una cucharada de arcilla blanca y machaca la mezcla ligeramente, 2 o 3 golpes está bien.
  4. Vacía el contenido del mortero temporalmente en una taza o similar, tapándola con un plato.
  5. Repite la operación añadiendo una cucharada de plantas y de arcilla y machacando, hasta acabar con todos los ingredientes.
  6. Vierte la mezcla en un colador lo suficientemente fino para que solo pase el polvo de la arcilla.
  7. Cierra el frasco y guarda en un lugar fresco y seco.

Modo de empleo

Moja el cepillo de dientes con un poco de agua.

Añade un poco de la mezcla al cepillo con la ayuda de una cucharita, no introduzcas el cepillo dentro del frasco, ya que la humedad lo echaría a perder.

Cepilla los dientes de la manera habitual, como si se tratara de la pasta común.

Repite el cepillado después de cada comida.

Beneficios de la pasta dental de plantas y arcilla blanca

Lo primero es el evitar productos químicos tóxicos o sospechosos, como el flúor. Con esta receta sabes exactamente que te llevas a la boca.

El tomillo es un poderoso antiséptico, lo que nos ayuda a prevenir la caries.

La hierbabuena, por su contenido en clorofila y aceite esencial, elimina el mal aliento y deja un agradable frescor en la boca.

Si prefieres el sabor del anís, también es una buena opción para prevenir la halitosis.

Por su parte, la arcilla blanca es antibacteriana y absorve las toxinas de la boca.

Observaciones

Si es la primera vez que haces esta receta, prueba con la mitad de ingredientes para que no se eche a perder.

Puedes sustituir el anís por regaliz si te agrada su sabor, además tiene propiedades anticaries.